Por lo general, en las empresas constructoras se palpa cierta tensión entre el departamento financiero y el departamento de ejecución de obras. La ejecución se centra en su labor y no considera la integración, es más, se sienten controlados.
El software que existe en el mercado está centrado en la gestión de obras sin ningún tipo de integración con el departamento financiero.
La solución Coliseo de Euclides América permite realizar un control económico de las obras, aprovechando al máximo la potencia del negocio, organiza y optimiza los recursos con máxima eficiencia con un estricto control de costos de las obras, lo que lo diferencia de todos los productos del mercado.
Todos los procesos ganan en estabilidad y control y todos los miembros de la empresa se benefician con este software ya que cuentan con una herramienta de gestión que les permite conocer en todo momento el estado de la obra, la gestión de los materiales recibidos, emisión de facturas, realizaciones comparativas de ofertas para los pedidos de materiales, etc.
El producto es una evolución de los sistemas tradicionales pero con un alto apoyo tecnológico. También es novedosa la capacidad de tener en una misma solución distintas situaciones de negocio, pudiendo ampliarse esta posibilidad prácticamente sin límites.
La cuestión principal es apoyar la tecnología disponible en el tratamiento de la información con las mejores prácticas de control de obra en el mundo de la construcción, haciendo de la información de obra la parte principal de la información de la empresa, pero sujeta las directrices y líneas de gestión impuestas por la Dirección.
Coliseo podría compararse a la situación de la Edad Media en su tránsito a la Edad Moderna: Un señor feudal (jefe de obra), tenía sus propias fuerzas y sus propios métodos que, eventualmente ponía al servicio del Rey (la Empresa), pero manteniendo un grado casi de igual a igual. En las batallas el Rey necesitaba su aprobación para llevar adelante sus planteamientos. Después era el Rey el que coordinaba a los señores feudales, para que sus fuerzas fueran utilizadas de la mejor manera posible en beneficio del Reino, haciendo objetivos comunes a todos por encima de sus objetivos individuales.
Coliseo integra todas las actividades de la empresa constructora generando un control detallado, específico y homogéneo en la gestión de la información de cada obra.
Hoy día, la barrera tecnológica es vencida con facilidad, los usuarios de software de gestión se acercan a los sistemas con un alto grado de familiaridad con la técnica. Sienten la necesidad y curiosidad de manejar información en ordenadores. Esta situación no era habitual hace 10 años atrás.
Además, la estandarización de los sistemas de construcción y de las soluciones hace que los proveedores de las mismas se acerquen a los clientes con conocimiento del sector y no haya que contarle a los consultores externos como funciona una constructora, sino que son ellos los que aportan métodos de gestión de obras a las propias empresas.
Ahorros que genera el producto:
- Ahorro de tiempos en el tratamiento en la introducción y gestión de los costos
- Ahorro de tiempos en análisis de información tanto de obra como corporativa
- Ahorro de esfuerzos para consultar informaciones de precios, proveedores, etc. cuando se van a hacer los estudios de obra
- Un aumento de rentabilidad de las obras de manera inmediata por el simple hecho de disponer de una información centralizada
- Un disminución de costes de obra por el acceso a históricos de precios, estadísticas de compras, etc. que facilitan la negociación con proveedores
- Un ahorro de tiempo en el personal directivo que puede acceder directamente a la información sin tener que pedir que se la procesen
- Un ahorro de tiempo en los departamentos financieros, ya que pasan a supervisar muchos de los datos que antes tenían que introducir y comprobar
Lo más revolucionario del sistema es la completa visión multidimensional de los ejes analíticos: obra, delegación, costo por naturaleza y unidad de obra y la facilidad para manejar estas variables, sumada a la solidez y experiencia de la solución, a través del número de instalaciones y de los años de trabajo en el cliente.
Si no se asienta en esta época una primera fase de información corporativa, integrada, será imposible atacar mayores retos en un futuro inmediato y se corre el riesgo de perder competitividad.